Desde luego, el romance no es lo mío.
¿Para qué sirven los hombres?:
1. Sexo
2. Ver el punto 1
Sabía que el amor existía; no soy idiota. Pero nunca lo he experimentado y estoy harta de quedar en segundo lugar por culpa del trabajo de un hombre. Basta de adictos al trabajo. Basta de capullos. Basta de hombres. Porque, evidentemente, tengo un gusto pésimo para los hombres.
Si no fuera por mis ganas de tener un hijo, renunciaría a los hombres para siempre. Pero, incluso con lo mucho que quiero ser madre, no estoy segura de poder soportar involucrarme con alguien. No merece la pena preguntarme si se acordará de que existo.
Hunter es igual que todos los demás. Trabaja hasta las tantas, persigue sus sueños y lleva escrito «adicto al trabajo» en su traje de tres piezas. No me conviene en absoluto. No lo quiero. No, en serio, no lo quiero. Lo prometo.
Vale, de acuerdo, sí que lo quiero. Fantaseo con que entre y desordene algo más que mi escritorio. Pero sé que acabará de la misma manera. Sirve para divertirse un rato, pero no puedo arriesgarme a encariñarme con él. Solo conseguiré arrepentirme.
We publiceren alleen reviews die voldoen aan de voorwaarden voor reviews. Bekijk onze voorwaarden voor reviews.