Aquí, nuestro encuentro de sagrario y altar por sacrificio, llamándonos a vivir el sacratísimo corazón Paternal. Entregarnos a su divino latido omnipotente. ¡La Divinidad, Por Voluntad Crucificada! Es única vida eterna. Alma por amor de Dios. Ofrezcamos el don de la Iglesia triunfante. Caridad servida por el sello del Hijo Unigénito. Dios de Dios. Es gloria sacerdotal, proclamando, adoración eucarística.
We publiceren alleen reviews die voldoen aan de voorwaarden voor reviews. Bekijk onze voorwaarden voor reviews.