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Roma, junio de 1952. Un anciano acude al consulado español para renovar el pasaporte de un país que no ha pisado en el último cuarto de siglo y en el que solo ha vivido hasta los ocho años. Al salir sufre una caída y fallece pocos días después. El hombre era Jorge Santayana, antiguo profesor de filosofía en Harvard y una de las figuras más destacadas del pensamiento anglosajón de principios del siglo XX, todavía hoy poco conocida fuera de ese entorno. Una frase suya recibe a quienes visitan hoy el antiguo campo de concentración de Auschwitz: ?Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo?. La figura del madrileño Jorge (George) Santayana (1863-1952) sigue siendo poco conocida en España, pese a ser considerado uno de los nombres más relevantes del pensamiento estadounidense del primer tercio del siglo XX. El hecho de que la práctica totalidad de su obra esté escrita en inglés no justifica el desconocimiento de alguien que, además de la filosofía, cultivó el ensayo, la poesía, la crítica literaria e incluso la narrativa ?con una única pero excelente novela, El último puritano (1935). Este libro pretende propiciar un acercamiento a la persona y obra de Santayana, con especial énfasis en la visión de su país de origen con el que, pese a vivir en él tan solo su primera niñez, siempre mantuvo vínculos. De hecho, no dejó nunca de ser su referente emocional, ya viviera en Boston, Oxford, París o Roma, todas ellas residencias accidentales de un ciudadano del mundo que nunca renunció a su nacionalidad española.