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Un testimonio epistolar basado en una historia real que consuela y nos recuerda que filosofar, a veces, es otra forma de amar.Nuria tiene toda la vida por delante. Al cumplir treinta y tres años recibe un terrible diagnóstico: cáncer de colon. Desorientada y en busca de sentido, decide escribir a su antiguo profesor de Ética. Lo que comienza como una carta de desahogo, tímida y dolorosa, se convierte en un relato estremecedor ?real y al mismo tiempo literario? sobre la vida, el sufrimiento y la muerte.Enrique Bonete, catedrático de la Universidad de Salamanca, acompaña a su alumna Nuria en un recorrido filosófico y humano. Como mentor, la guía del desconcierto al sosiego, de la angustia al asombro, en una travesía que, pese a todo, resulta luminosa gracias a las voces de Platón, Séneca, Montaigne, Descartes, Spinoza, Schopenhauer y Unamuno.¿Ha sido Nuria devorada por la Nada o se ha reunido con Dios? Nadie lo sabe. Pero sus palabras quedan, y en ellas se ejercita el verdadero filosofar: aprender a morir.«Disculpe mi pesimismo, profesor: a veces ahoga. Especialmente durante las noches, cuando me siento sola, desprotegida, rodeada de un silencio inquietante. Pero también por el día. En realidad, se podría decir que la oscuridad mental es algo así como mi estado más duradero, una constante compañera. Profe, me invaden las tinieblas? Y tengo miedo? Por eso busco la luz y la fortaleza moral de los sabios que usted tanto estudia. Sin sus correos, profesor, estaría perdida, muy deprimida, tristísima, sin iluminación respecto de lo que está pasando.»