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Caballeros que pierden el juicio por amor, doncellas que cruzan ejércitos en busca de sus amantes, castillos encantados, lunas que guardan los secretos del paraíso perdido y un hipogrifo que surca los cielos más allá de los límites del mundo. Bienvenido al poema más desbordante, divertido y maravilloso del Renacimiento italiano. Enloquecido por los celos, el paladín Orlando abandona su deber y su fe para vagar como una fiera desnuda por los bosques. Mientras tanto, el audaz Rugero y la valiente Bradamante — antepasados legendarios de la casa de Este — luchan por su amor contra la guerra, la magia y el destino. Entre ellos se cruzan la astuta Angélica, el vanidoso Sacripante, la guerrera Marfisa, el gigante y el mago Atlante, y cientos de personajes que hacen de esta épica un torrente inagotable de aventuras, ironía y belleza. Con una mezcla única de caballería andante, burla del héroe clásico y una fe deslumbrante en la imaginación, Ariosto teje un tapiz donde nada es lo que parece: los paladines huyen de castillos encantados, los anillos vuelven invisibles a sus dueños, y el amor — fuente de toda locura — es también la única fuerza capaz de mover el mundo.