Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je relevantere communicatie op onze eigen website en relevantere advertenties van Standaard Boekhandel op externe platformen te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
Toda la obra literaria de Jane Bowles, por fin en un solo volumen. Jane Bowles escribió una única novela, perfecta, Dos damas muy serias, una pieza de teatro, En el cenador, y los relatos reunidos en Placeres sencillos; un conjunto de obras cuya influencia en la literatura ha sido mucho mayor de lo que cabría esperar por su brevedad. Sin embargo, fue suficiente para forjar un estilo vanguardista y libre, una combinación deslumbrante entre una prosa concisa y diálogos ágiles y febriles, poseedores de una mezcla de integridad infantil, candor surrealista y ágil precisión.Ambientada en Nueva York y Panamá, Dos damas muy serias narra la historia cruzada de la excéntrica Christina Goering y la insaciable Frieda Copperfield. La novela, escribe Luna Miguel, «lleva a preguntarnos por nuestros propios juicios, a menudo hipócritas, sobre la infidelidad, la orientación sexual y los conflictos de clase. Bowles no solo dice el pecado, sino también las pecadoras. ¿Y acaso no es ese desvelamiento el fin de toda buena literatura?».En el cenador se estrenó en Broadway en 1953 y refleja la compleja relación de Bowles con su propia madre. Tennessee Williams la consideraba no solo la obra más original que había leído nunca, «sino también la más insólita, la más divertida y una de las más conmovedoras. Una de esas piezas raras que no se ponen a prueba en el teatro, sino que ponen a prueba al propio teatro». En cuanto a los seis relatos y una «escena para títeres» que componen Placeres sencillos, destacan en especial el cuento que da título al libro y el denominado «Camp Cataract».