Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je op externe platformen relevantere advertenties van Standaard Boekhandel te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
Barcelona, hoy. Una chica polisexual y llena de vida. Un asesino misterioso que se la arrebata. Un buscavidas que extorsiona a sus amantes de Tinder y que, por amor, decide hacerse detective y encontrar al asesino. Una inmersión en las calles más degradadas y salvajes de la Ciudad Condal postolímpica, donde charnegos, indepes, sudacas, traficantes, rateros, travestis, swingers, otakus, okupas y otros representantes de minorías se ganan las lentejas pisando a quien haga falta.Hernán Migoya debuta en el género que lo marcó en su infancia. Si su Todas putas nació como título por su admiración infantil al clásico policíaco Todos muertos de Chester Himes, Nadie nuevo cerca de ti nace de su amor y odio por Barcelona, una ciudad que conoce a fondo y a la que saca los colores y los calores con una historia rezumante de acción, sexo y humor negro. Una mirada despiadada a la trastienda de la capital catalana, donde los pasillos de las comisarías conducen directamente a las orgías en los clubs de intercambios de parejas.Con un ritmo trepidante y una osadía para la ofensa que ningún autor anglosajón se permitiría hoy día, Migoya construye el retrato vivo de una Barcelona que huye eufórica hacia su propio caos, a la vez que nos proporciona una gesta de pasión y venganza donde todos sus participantes son víctimas y verdugos.