Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je op externe platformen relevantere advertenties van Standaard Boekhandel te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
La extraordinaria historia de coraje y resistencia de quien fue amiga íntima de Kafka.«Uno sale de la lectura de los libros de Margarete Buber-Neumann confiando un poco más en los recursos de la especie humana.» Tzvetan Todorov«Estimulante y aleccionadora.» The New York TimesMargarete Buber-Neumann conoció a Milena Jesenská (1896-1944) en el campo de concentración de Ravensbrück, en 1940. En ese infierno sin límites, las dos mujeres vivieron una historia de amistad, valentía y dignidad de la que surgió este hermoso e inolvidable libro, escrito a instancias de la propia Milena. En él, Margarete desgrana la infancia de Milena en Praga, su agitada adolescencia, sus dos matrimonios, su intensa actividad política en la Europa de entreguerras, su relación amorosa con Franz Kafka ?que dio pie a una correspondencia inolvidable?, su carrera como periodista y traductora del alemán al checo, su vida clandestina como comunista bajo el terror nazi y, finalmente, su prisión y muerte en el campo de concentración. Antes de morir de agotamiento, Milena había dicho a Margarete: «Sé que al menos tú no me olvidarás, que podré seguir viviendo en ti. Tú les dirás a los demás quién fui, serás mi juez clemente». Y Margarete, a quien estas palabras infundieron el valor de escribir este extraordinario testimonio de coraje y resistencia frente a la barbarie nazi, cumplió su promesa.