Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je relevantere communicatie op onze eigen website en relevantere advertenties van Standaard Boekhandel op externe platformen te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
Más fácil todavía es un álbum ilustrado para jóvenes y adultos, formado por dos bloques de poemas narrativos (escritos por Bernat Castany) que aluden al fascinante mundo del circo, buscando siempre un giro inesperado, a la vez cómico y filosófico. Con un estilo falsamente ingenuo, los textos dialogan de forma original y provocativa con las ilustraciones de Pere Ginard, que buscan compensar ese matiz irónico y fingidamente candoroso con un tono más oscuro y siniestro, en el estilo del gótico naíf de autores como Edward Gorey o Tim Burton.El primer poema, que da título al libro, «Más fácil todavía» (que es evidentemente una inversión del lema circense «más difícil todavía»), describe un número cuya dificultad máxima consiste en vivir, a diferencia de lo que suelen hacer la mayoría de los seres humanos, que lo complican todo, de la forma más fácil posible. Así, mediante la descripción de actos cotidianos, que funcionan como símbolo de toda la existencia, y la maravilla angustiada del público, se reflexiona sobre el carácter paradójico de esa felicidad sencilla que, a pesar de estar siempre al alcance de todos, nunca nadie sabe atrapar. En esta línea, el resto de poemas sigue una lógica semejante, con un funambulista con déficit de atención o un mentalista que sufre al conocer los pensamientos más ocultos de los demás.