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Andrés Oppenheimer, desde su privilegiado observatorio de The Miami Herald, nos ofrece en este cuaderno de bitácora -Los Estados Desunidos de Latinoamérica- una visión impresionista y muy contrastada de la realidad política, económica y social latinoamericana que nos ayudará a reflexionar y a debatir sobre los acuciantes temas de nuestro devenir. El continente americano -en estos momentos- parece una región de estados «todos contra todos». A las seculares disputas de fronteras se han sumado preocupantes vientos de guerra que solo pueden traer inconmensurables gastos militares y calamidades por doquier. La desunión de las Américas, que -a veces- ha dado lugar a situaciones chuscas y aún divertidas, no hace más que frenar el crecimiento económico y condenar a la pobreza a comunidades ingentes. Por muy absurdo que sea, no es infrecuente que un país se vea obligado a comprar mercancías básicas a miles de kilómetros, mientras su vecino, con excedentes de las mismas materias, tenga que buscar clientes transcontinentales. Es aún más obsceno que, entretanto, los dirigentes de las naciones latinoamericanas se llenen la boca de palabras de grandilocuencia y falsa fraternidad. Cuando se habla ya de la poscrisis global, es hora de vencer lo que el autor llama «la ceguera periférica» de los países latinoamericanos y seguir el exitoso ejemplo de los asiáticos que, gracias a la continuidad de políticas económicas y a la globalización, han logrado reducir la pobreza a niveles sin precedentes. Seguir culpando al «imperialismo yanqui» de Estados Unidos y al «colonialismo español» del atraso social, no es más que una excusa para ocultar los fracasos propios, o una forma maliciosa e interesada de tratar de perpetuarse en el poder.