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Eurípides, el gran poeta trágico, tiene un problema: las mujeres atenienses, hartas de los ultrajes que les ha dedicado en sus obras, han decidido castigarle con la muerte durante las Tesmoforias, las fiestas exclusivamente femeninas en honor de Ceres y Proserpina. Para salvarse, el ingenioso autor urde un plan tan audaz como disparatado: introducir a un hombre disfrazado de mujer en la asamblea para que defienda su causa. Así comienza una de las comedias más trepidantes de Aristófanes, donde la sátira literaria se cruza con la guerra de sexos, el disfraz se multiplica en enredos y las parodias de los versos de Eurípides se suceden sin respiro. Entre pelucas, barbas postizas y ardides cada vez más delirantes, Las Tesmoforiantes ofrece un retrato implacable del conflicto entre el arte y su público, al tiempo que plantea con humor corrosivo una pregunta eterna: ¿quién tiene derecho a hablar mal de quién? Con su habitual ingenio y una estructura de comedia de enredo que anticipa la tradición moderna, Aristófanes despliega aquí una de sus obras más vivas y escénicas, donde la risa se convierte en el arma más poderosa para dirimir viejas rencillas entre poetas, mujeres y la propia ciudad.