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Las palabras, al igual que las sociedades, cambian y se transforman a lo largo del tiempo. Términos como democracia, libertad, Estado, nación, progreso, propiedad... tienen un significado distinto al que han tenido desde que empiezan a utilizarse. A través de la historia de los conceptos, el historiador toma plena conciencia de la historicidad y contingencia del lenguaje, del discurso histórico. El libro de Francesco Benigno, profesor en la Universidad de Teramo y uno de los grandes historiadores italianos actuales, refleja magistralmente las fluctuaciones del discurso histórico en la Europa del siglo XX y la crisis de identidad de nuestro propio registro conceptual. Frente a los cantos de sirena de los arquetipos conceptuales determinados implacablemente por el contexto histórico en el que vivimos, no hay más salida científica que la rebeldía respecto a la presión del tiempo presente y la busca del pasado sin hipotecas ni lastres prejuiciados. El camino Benigno de lanzarse a reflexionar sobre la gestación y los usos del utillaje conceptual en los que los historiadores se apoyan, no es la salida más fácil, pero es sin duda la más honesta.