Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je op externe platformen relevantere advertenties van Standaard Boekhandel te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
¿Cómo será el mundo pospandémico? ¿Perderemos la privacidad a cambio de una seguridad sanitaria? ¿Murió el liberalismo? ¿Se impondrá el teletrabajo? ¿Vamos hacia unas democracias autoritarias? ¿Volverán los héroes de los hospitales y mercados a la invisibilidad prevírica?El libro trata de la crisis de soledad de las sociedades líquidas, de cómo la eclosión de los pisos turísticos y la acción depredadora de los mercados financieros destruyeron el tejido comercial y humano de los barrios, multiplicando la lonneyless de las personas. Antes de la crisis éramos personajes urbanos sin apenas contacto, encerrados en burbujas-escaparate, conectados a las redes sociales a través de teléfonos móviles. Una sociedad que desplazó el valor de la ciencia y la sabiduría por el populismo negacionista de Donald Trump.áEl confinamiento ha reducido a la mitad la contaminación de las grandes urbes, expulsado a los automovilistas y recuperado olores y sonidos perdidos. La experiencia humana indica en que tiempos de grave crisis se produce una resiliencia colectiva, y que pasado el peligro se regresa a la normalidad. El problema es que esa normalidad es la principal amenaza para el planeta.áááá