Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je relevantere communicatie op onze eigen website en relevantere advertenties van Standaard Boekhandel op externe platformen te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
Tras el éxito de Mirafiori, vuelve Jabois y su «impecable aliento literario» (Babelia) con la fascinante relación entre una madre y su hijo, un viaje sin límites hacia el corazón de la institución más compleja de todas: la familia. «Entre una pistola de imitación y una de verdad, la diferencia es la bala. Sólo apretando el gatillo puede saberse la verdad. Y lo mismo pensó Amalia Constenla con tantas cosas en la vida». Amalia cumple sesenta y cinco años mañana. Pero hoy todavía es la víspera. Se encierra en casa a preparar comida y a limpiar para que todo brille mientras espera a sus hijos. Fuera, policías y periodistas ocupan el pueblo a causa de un suceso que paraliza durante veinticuatro horas el país. En esta perturbadora historia que transcurre en un solo día, una protagonista inolvidable, Amalia Constenla, mueve los límites morales y arrastra al lector a un viaje de sacrificio, culpa y redención. Manuel Jabois construye en torno a una madre y su hijo una indagación incómoda sobre el origen y el destino de la primera institución de todas: la familia. «Hay familias que llevan años empapadas en gasolina bailando sobre un lecho de plásticos y papeles viejos sin que nadie, por pudor o por piedad, se anime a tirarles una cerilla encendida».Sobre Manuel Jabois han dicho: «La velocidad de Manuel Jabois va emparejada con la calidad de su prosa, la vivacidad de sus ojos, con la súbita tristeza que a veces explica mirando, y con la combinaciónde melancolía y arrojo que imprime a su prosa y, por tanto, a su alma, pues van juntas».Juan Cruz, El Periódico«Esa mirada de niño travieso, capaz de ver sin ser visto, es la que tiene Manuel Jabois».Inés Martín Rodrigo Sobre Mirafiori han dicho:«La mejor que he leído de esta suerte de trilogía. Es la más madura, en la que más se ha expuesto. [ ] Duele Mirafiori. Duele y maravilla sus ganas de vivir. [ ] No dudaría en calificarla de maestra».Agustín Rivera, Zenda«Jabois despliega una manera de narrar, de explicarse, sus frases tienen un camine, en el que desde un código aparentemente oral -casi le puedes oír respirar, fumar o toser-, edifica las páginas con impecable aliento literario -no hay frases vacuas pero tampoco sonajeros-. Jabois suena a Jabois y nada sobrao si sobra sigue siendo Jabois. [ ] Excesivo, emocionante, lúcido y obsesivo».Carlos Zanón, Babelia«Una novela insomne, escrita desde el sentimiento más hondo, que se bebe con la rapidez de un chupito».Miguel Ángel Oeste, La Lectura«Sus páginas trenzan verdad y agonía, tristeza y belleza, coronadas por un capítulo final estremecido y un epílogo deslumbrante».Víctor-M. Amela, La Vanguardia