Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je relevantere communicatie op onze eigen website en relevantere advertenties van Standaard Boekhandel op externe platformen te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
Ece Temelkuran escribe sobre el exilio y el concepto de hogar en el siglo XXI de una forma tan descarnada como personal. «Mamá, no voy a volver a casa.» Esta frase da comienzo a la involuntaria existencia de Ece Temelkuran como ciudadana global. Tras el intento de golpe de Estado en Turquía en 2016, abandonó su país para escribir en libertad y pasó a formar parte de la «nación de los extraños», la de aquellos que han tenido que abandonar su patria o ya no se sienten en casa en su propio país.Para combatir la soledad, la nostalgia y la desubicación, la autora busca a otros a quienes la guerra, el cambio climático, el deseo de ser libres o de simplemente ser han obligado a desplazarse. Testimonios reales, históricos, literarios, con los que compartir el sentimiento de búsqueda de un nuevo hogar.Tras Cómo perder un país y Juntos, en los que instaba a plantar cara a la amenaza de un fascismo global y reivindicaba la atención como forma última de amor radical, La nación de los extraños viene a completar una suerte de trilogía. Esta vez, Temelkuran nos propone reconstruir lo que hemos perdido, convencida de que en el punto de intersección de la policrisis actual se encuentra un profundo sentimiento de pérdida del hogar. Pero ¿y si fuera posible reorganizar nuestra forma de vida en estos tiempos de desintegración? ¿Y si la vida nómada fuese una salida para el futuro?