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¿Y si la historia pudiera contarse desde otro punto de vista, no necesariamente humano? Éste es un libro singular y bello. Un volumen de botánica política. O un breviario de política vegetal. Es un recorrido por la historia de Palestina y Oriente Próximo, con relatos que nos hablan de la ocupación, la guerra y la resistencia, así como del compromiso inextinguible con la vida aún bajo las bombas o ante los muros. Pero con una particularidad: sitúa a los árboles en el centro del discurso, permitiéndonos entender su papel en el desarrollo de la historia humana.Así, Paola Caridi, historiadora y corresponsal en Oriente Próximo, nos cuenta las increíbles circunstancias políticas que hay detrás de la morera de Jerusalén, los pinos del Monte Nebo, los olivos de Belén o los sicomoros de Gaza. O nos describe cómo las autoridades israelíes prohíben a los palestinos la recogida de ciertas plantas de uso milenario, para borrar así su cultura y sus tradiciones; o cómo cubren con cientos de miles de árboles las aldeas palestinas bombardeadas, para hacerlas desaparecer por siempre de los mapas. De esta forma, los árboles se convierten en el espejo no humano que nos cuenta otra historia, o bien, otra versión de la Historia, ajena a nuestra cronología y nuestros paradigmas. Porque nosotros hablamos de las guerras en Gaza de 1948, 1967 o 2023-2025, pero la perspectiva de los árboles es mucho más amplia: son seres centenarios o milenarios que nos recuerdan cómo los humanos hemos instrumentalizado a largo plazo la naturaleza con fines políticos y colonialistas.De este modo, este ensayo entrelaza cultura y experiencia, política e intimidad, hechos históricos y testimonios anónimos, dando vida a las narraciones en torno a las cuales han arraigado estos árboles. Ahora se trataría de apoyarse en su sabiduría y su inteligencia, como altos testigos silenciosos de nuestra barbarie. Es hora de escuchar otra versión, y de hacerlo en silencio. De aprender de los árboles y pedir perdón.