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La llegada a China de los misioneros europeos en la segunda mitad del siglo XVI es un hito esencial de la «primera mundialización», esa ampliación de los horizontes europeos a escala mundial. Es también el momento en que China hace su aparición en el imaginario y en los saberes occidentales. Con Impresiones de China, Antonella Romano nos ofrece un estudio apasionante e inédito sobre la forma en que las ciencias europeas se vieron cara a cara con las chinas, en el mismo momento en que se impone un «nuevo orden del mundo». Es apasionante porque la autora sigue en sus peregrinaciones por Asia y Europa a los protagonistas de este encuentro entre dos mundos, descifrando atentamente sus escritos. Es inédito porque se trata de un análisis con aires nuevos dentro del marco de una historia global que ilumina la nueva interdependencia entre las cuatro partes del mundo de la época, bajo el impulso de proyectos imperiales que compiten entre sí (España, Portugal y el papado). Este libro es una proeza en la medida en que revisa plenamente un tema esencial de la historiografía, el «encuentro» entre Europa y China a comienzos de la Edad Moderna, gracias a un trabajo meticuloso y a un conocimiento profundo de las fuentes eruditas y religiosas.