Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je op externe platformen relevantere advertenties van Standaard Boekhandel te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
¿Qué fue lo primero que motivó al hombre prehistórico, refugiado en la oscuridad de sus profundas cavernas, a recurrir al reino de los espíritus? ¿Y por qué la fe ha prosperado desde entonces, empujándonos a reflexionar sobre el cielo y el infierno, el pecado y la redención y, sobre todo, los dioses? La religión refleja nuestras más altas esperanzas y nuestros peores temores. Y tanto si usted es creyente como si, al igual que Matthew Kneale, posee la perspectiva de un no creyente que admira la capacidad del hombre para crear e imaginar, no cabe duda de que ha dado forma al mundo en que vivimos. A medida que han cambiado nuestros sueños y pesadillas también lo han hecho nuestras creencias. De los chamanes a los sacerdotes aztecas, de los budistas a los cristianos, los dioses que creamos han evolucionado y mutado con nosotros. La fe ha sido la más épica labor de invención del hombre. Se ha convertido en nuestra más íntima compañera y ha seguido a la humanidad a lo largo de los continentes y a través de las épocas. Esta es su historia.