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Víctor de Vita fue un obispo norteafricano que vivió hacia la segunda mitad del siglo v en el reino que los vándalos habían fundado en uno de los territorios más prósperos del Imperio Romano. Su Historia de la persecución vándala en África, compuesta hacia 484 como fruto de un encargo, pretende dar testimonio tanto de la opresión ejercida por los bárbaros, de credo arriano, como de la constancia de la comunidad católica, posiblemente con el fin de alentar a esta última en su tribulación. La obra, que pese a la profunda influencia de la literatura hagiográfica y apologética puede calificarse de historiográfica, empieza por describir brevemente los horrores de la invasión vándala y del largo reinado de Geiserico (libro I) para centrarse a continuación en el gobierno de Hunerico, y más concretamente en la durísima serie de medidas que este monarca tomó entre los años 480 y 484 contra los católicos y su clero (libros II y III). En el plan de la obra, en la que se incluyen varios documentos oficiales en su tenor original, presentan un interés particular los paralelismos bíblicos, pues con ellos se busca equiparar los sufrimientos del momento con los del venerable pasado. Testigo presencial de buena parte de los hechos narrados, Víctor nos ofrece un apasionado relato que, pese a su alto grado de retoricismo y carácter tendencioso, resulta imprescindible para conocer la vida religiosa del reino vándalo, y que constituye una fuente fundamental de uno de los principales conflictos de aquella convulsa época. Esta obra se traduce ahora por primera vez en lengua castellana.