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áNo creas nada de lo que él te dice... Son las palabras que susurra Eloise a Cathy una noche de invierno en la que la niebla ha caído como un manto fantasmal sobreáCornualles. El problema es queáEloiseáhace semanas que ha muerto y que Cathy acaba de superar una grave depresión. Sin embargo, Cathy está convencida de que ha oído la voz de su mejoráamiga. Es más, está convencida de que Eloise sigue allí, presente, empeñada en aparecerse una y otra vez para advertirle sobre algo, sobre alguien... Pero, ¿sobre quién? ¿Se refiere a Ted, su marido y ahora desolado viudo? ¿O se refiere a Chris, el esposo de Cathy, prestigioso psiquiatra que sigue empeñado en tratarla como a una frágil e inestable enferma?Quizás Juliana, la aristocrática madre de Eloise pueda tener la solución a las espectrales visiones de Cathy. O puede que todas las respuestas se encuentren en ese ejemplar deáCumbres borrascosasáque cambia de lugar, como si Eloise, desde el más allá, quisiera enviar una señal a la amiga que más le quiso y que más le extraña