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La infancia es un lugar fronterizo, y dentro de sus límites reside la imaginación, incansable, curiosa, sin forma definida y siempre lista para la transformación. Como adultos, puede resultarnos demasiado fácil olvidar cómo podríamos traspasar esos límites y mantenernos cómodamente instalados en los lugares en los que hemos crecido, tal vez añorando nuestra propia experiencia o simplemente, y de un modo más pasivo, dejando de fijarnos en los pasos que dan nuestros hijos. Puede que hayan pasado años e incluso décadas desde que nos sentimos capaces de explorar los límites en que nos hallamos actualmente encerrados. Pero sigue estando en nuestra mano la oportunidad de revisitar y explorar los lugares fronterizos que antaño informaron nuestra andadura: en primer lugar, comprendiéndonos a nosotros mismos y, en segundo lugar, tratando de comprender a nuestros hijos. Todos -cristianos y no cristianos- tenemos que aprender mucho sobre los niños y la infancia. Ojalá que nunca les hagamos daño, sino que les ayudemos a crecer en un mundo que concede un gran valor a las cosas materiales y subraya los derechos individuales en oposición a los de la comunidad. Son muchas las fuerzas que controlan a los niños, pero la fe cristiana puede ayudarnos a confiar en que habremos de cuidarlos bien. Lo que debemos hacer es redescubrir nuestra herencia, para lo cual este libro será de gran ayuda. GAVIN KNIGHT Y JOANNA KNIGHT están casados y viven en Inglaterra. Joanna es psicóloga clínica infantil y trabaja con niños autistas en un hospital de Londres. Gavin fue profesor de Teología en la Universidad de St. Andrew y párroco en Londres y en Birminghan y es en la actualidad capellán del Colegio de Monmouth.